¡Uf! Finalmente voy a escribir mi primer artículo (?) en este humilde blog. Humilde en el más amplio sentido de la palabra. Si. Cuando se habla de humildad en México, lo primero que puede venir a la mente son: los marginados, los pobres, los jodidos, los que se acuestan en vidrios rasgando la piel de su espalda en los vagones del metro para ganarse una moneda ante la mirada ya acostumbrada del pasajero que no sabemos si ya ha pagado el arrendamiento de su morada y sin embargo, quizá haga un sacrificio para dar una moneda a estos neo-faquires de la hermosa urbe chilanga. Read the rest of this post »